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Causas del Cáncer

Ciertos factores son capaces de originar cáncer en un porcentaje de los individuos expuestos a ellos. Entre éstos se encuentran la herencia, los productos químicos, las radiaciones ionizantes, las infecciones o virus y traumas. Los investigadores estudian como estos diferentes factores pueden interactuar de una manera multifactorial y secuencial para producir tumores malignos. El cáncer es, en esencia, un proceso genético. Las alteraciones genéticas pueden ser heredadas, o producidas en alguna célula por un virus o por una lesión provocada de manera externa.

Herencia

Se calcula que de un 5 a un 10% de los cánceres tienen un origen hereditario. Algunas formas de cáncer son más frecuentes en algunas familias: el cáncer de mama es un ejemplo de ello. El cáncer de colon es más frecuente en las familias con tendencia a presentar pólipos de colon. Una forma de retinoblastoma sólo aparece cuando está ausente un gen específico. Estos genes, denominados genes supresores tumorales o antioncogenes, previenen en condiciones normales la replicación celular. Su ausencia elimina el control normal de la multiplicación celular. En algunos trastornos hereditarios, los cromosomas tienen una fragilidad intrínseca; estos procesos conllevan un riesgo elevado de cáncer.

Sustancias Químicas

El alquitrán de hulla y sus derivados se considera altamente cancerígenos. Sus vapores en algunas industrias (ej. Refinerías) se asocian con la elevada incidencia de cáncer del pulmón entre los trabajadores.

Hoy en día se sabe que el benzopireno, sustancia química presente en el carbón, provoca cáncer de la piel en personas cuyo trabajos tienen relación con la combustión del carbón.

El arsénico se asocia con cáncer del pulmón, pues los trabajadores de minas de cobre y cobalto, fundiciones y fábricas de insecticidas presentan una incidencia de este tipo de cáncer mayor de los normal. En los trabajadores de las industrias relacionadas con el asbesto, la incidencia es de hasta 10 veces más que lo normal.

Una sustancia producida por el hongo Aspergillus flavus, llamada aflatoxina, y que contamina alimentos mal conservados, ocasiona cáncer de hígado en algunos animales. Se ha encontrado que en países donde la contaminación de alimentos por mohos es frecuente, la incidencia de cáncer del hígado y estómago es alta.

El cigarrillo es otro agente cancerígeno, se ha determinado que la muerte por cáncer del pulmón es 6 veces mayor entre fumadores que entre no fumadores. El cigarrillo es tan pernicioso debido a las sustancias que contiene; nicotina, ácidos y óxidos de carbono y alquitrán.

El alcohol es también un importante promotor; su abuso crónico incrementa de manera importante el riesgo de cánceres que son inducidos por otros agentes.

Radiaciones

Las radiaciones ionizantes son uno de los factores causales más reconocidos. La radiación produce cambios en el ADN, como roturas o trasposiciones cromosómicas en las que los cabos rotos de dos cromosomas pueden intercambiarse. La radiación actúa como un iniciador de la carcinogénesis, induciendo alteraciones que progresan hasta convertirse en cáncer después de un periodo de latencia de varios años. Los rayos ultravioletas del sol y los rayos X aumentan la propensión a adquirir cáncer de la piel y leucemia. La excesiva exposición a lso rayos solares, por parte de personas de piel blanca, aumenta el riesgo.

Infecciones o virus

Existen cada vez más evidencias de que algunas infecciones pueden llegar a provocar cáncer y, en concreto, aquellas relacionadas con los cánceres de estómago, hígado, cérvix y con el sarcoma de Kaposi (un tipo especial de cáncer que aparece en enfermos de SIDA). Se ha relacionado la bacteria Helicobacter pylori con el cáncer de estómago. Distintos estudios demuestran que personas infectadas con esta bacteria tienen cuatro veces más probabilidad de desarrollar este tipo de cáncer.

Los virus son la causa de muchos cánceres en animales. En el ser humano, el virus de Epstein-Barr se asocia con el linfoma de Burkitt y los linfoepiteliomas, el virus de la hepatitis con el hepatocarcinoma, y el virus herpes tipo II o virus del herpes genital con el carcinoma de cérvix. Todos estos virus asociados a tumores humanos son del tipo ADN. El virus HTLV, sin embargo, es del tipo ARN, o retrovirus, como la mayor parte de los virus asociados a tumores en animales. Produce una leucemia humana. En presencia de una enzima denominada transcriptasa inversa, induce a la célula infectada a producir copias en ADN de los genes del virus, que de esta manera se incorporan al genoma celular. Estos virus del tipo ARN contienen un gen denominado oncogén viral capaz de transformar las células normales en células malignas. Distintas investigaciones han demostrado que los oncogenes virales tienen una contrapartida en las células humanas normales: es el protooncogén, u oncogén celular. Los productos de los oncogenes (las proteínas que producen) son factores de crecimiento (o proteínas necesarias para la acción de tales factores de crecimiento), que estimulan el crecimiento de las células tumorales.

Traumas

Se considera perjudicial la irritación mecánica producida sobre una porción de la piel y la fricción ejercida sobre lunares. El cáncer de labio en los fumadores de pipa se asocia con la irritación crónica producida por la pipa sobre un grupo de células en el labio. En la India, una alta incidencia de cáncer del abdomen y la ingle se relaciona con la vestimenta (una especie de guayuco) de uso muy generalizado.

Virus comunes pueden causar cáncer

El estudio también aumenta la preocupación sobre el uso de virus fusogénicos como vectores para terapia genética humana o en otras aplicaciones clínicas, a causa de la posibilidad de que tales virus produzcan cáncer.

La idea de que las aberraciones en el número o estructura de los cromosomas formen tumores tiene más de un siglo de antigüedad. Tales aberraciones, conocidas colectivamente como "aneuploidia", se originan de dos formas principales: a consecuencia de la división celular anormal, o como resultado de la fusión celular. Por cualquiera de esos mecanismos, las células aneuploides resultantes ya no tienen la base genética correcta y con frecuencia mueren. Pero los investigadores saben ahora que las células tumorales son a menudo aneuploides y sobreviven. Si la aneuploidia es una causa o una consecuencia de una condición celular cancerígena es el quid de la cuestión, y tema de debate.

En un reciente estudio, el Dr. Yuri Lazebnik y sus colegas en el Cold Spring Harbor Laboratory observaron, fortuitamente, que células humanas normales cultivadas son fusionadas por la acción del Virus Mason-Pfizer del Mono (MPMV), pero que las células híbridas resultantes no pueden proliferar. Sin embargo, los investigadores descubrieron que si uno de los pares de fusión porta una mutación genética particular (en los oncogenes E1A o Myc, o en el gen supresor tumoral p53), una proporción significativa de las células híbridas resultantes son altamente proliferativas y por tanto, potencialmente cancerígenas.

Debe determinarse si tales células híbridas proliferativas son producidas por virus en el cuerpo humano, y si conducen al cáncer, y cuáles de los muchos virus fusogénicos humanos conocidos (por ejemplo, los retrovirus endógenos, cuyas secuencias de ADN comprenden al menos un 8 por ciento del genoma humano) podrían contribuir al cáncer.

Además de revelar que virus comunes podrían contribuir al cáncer por fusión celular, los investigadores alertan de que el uso de virus fusogénicos como vectores para la terapia genética o en otras aplicaciones clínicas debería ser cuidadosamente evaluado.

Conociendo el verdadero origen del Cáncer

Un estudio que utilizo mas de 15 años para su verificacion, indica que la " metastasis del cancer" ,no es mas que una orden que cierta parte del cerebro envia a un organo especifico,cuando hay una alteracion, psiquica ,o fisica en un individuo.Mas adelante en otra entrega publicaremos, evidencias de este estudio.

Aqui una actualizacion, sobre los origenes del cancer :

Asunto: Noticias sobre el cáncer; del Hospital John Hopkins (de los E.U.A)

  1. Todos tenemos células cancerigenas. Estas células no aparecen en análisis estándares hasta que las mismas se han multiplicado por miles de millones. Cuando un médico le dice a un paciente de cáncer que no tiene más células cancerígenas en su cuerpo luego de un tratamiento, significa que el examen ya no detecta las células cancerigenas, porque la cantidad de ellas en el cuerpo no alcanzan la cantidad necesaria para ser detectadas en el análisis normal.
  2. Las células cancerigenas aparecen de 6 a 10 veces en la vida de una persona.
  3. Cuando el sistema inmune de una persona es suficientemente fuerte, las células cancerigenas son destruidas por éste y se evita su multiplicación para formar un tumor.
  4. Cuando una persona tiene cáncer, esto indica que esa persona tiene deficiencias múltiples nutricionales. Estas podrían ser genéticas, ambientales, por alimentos o por factores de estilo de vida.
  5. Para solucionar las deficiencias nutricionales múltiples y fortalecer el sistema inmune, se recomienda un cambio en la dieta, incluyendo suplementos.
  6. La quimioterapia implica el envenenamiento de las células cancerigenas de rápido crecimiento, pero a la vez destruye células buenas en el sistema óseo, en el tracto intestinal, etc. y pueden causar daños en órganos, tales como el hígado, riñones, corazón, pulmones, etc.
  7. Mientras la radiación destruye las células cancerigenas, también quema y daña las células saludables, los tejidos y los órganos.
  8. El tratamiento inicial con quimioterapia y radiación a menudo reduce el tamaño del tumor. Sin embargo, el uso prolongado de quimioterapia y radiación no conduce a la destrucción de más tumores.
  9. Cuando el cuerpo tiene demasiada carga tóxica, debido a la quimioterapia y la radiación, el sistema inmune está débil o destruido; entonces la persona puede sufrir de varias clases de infecciones y complicaciones.
  10. La quimioterapia y la radiación pueden provocar mutación en las células cancerigenas y pueden hacerse resistentes y también de difícil destrucción. La cirugía también puede provocar que las células cancerígenas se dispersen a otros lugares del cuerpo.
  11. Una forma efectiva de combatir el cáncer es no alimentar las células cancerígenas con alimentos que las estimulen a multiplicarse, y así dejarlas morir de hambre.
    las células cancerígenas se alimentan de:
    1. El azúcar es un alimento estimulante del cáncer. Al eliminar el azúcar de nuestra alimentación se elimina un alimento que fortalece la proliferación de células cancerigenas. Los sustitutos del azúcar, tales como: Nutra Sweet, Equal, Spoonful, etc, son fabricados con Aspartame y éste es dañino. Un mejor sustituto del azúcar es la miel de abeja y la melaza, pero siempre en pequeñas cantidades. A la sal de mesa se le añade un químico para volverla blanca, y éste es estimulante de células cancerigenas. La mejor alternativa es la sal marina ó aminoácidos Bragg.
    2. La leche produce en el cuerpo flemas, especialmente en el tracto gastro-intestinal. El cáncer se alimenta de flemas. Al eliminar la leche y sustituirla con leche de soya sin azúcar, las células cancerigenas son privadas de su alimento y mueren.
    3. Las células cancerigenas se desenvuelven en un ambiente ácido. Una dieta estructurada a base de carnes rojas es ácida, por lo tanto es preferible ingerir pescado y carnes blancas (pollos) en lugar de carne de res o de cerdo. La carne roja también contiene antibióticos para el ganado, hormonas del crecimiento y parásitos, todos ellos son dañinos, especialmente a persona con cáncer.
    4. Una dieta elaborada con un 80% de vegetales frescos y sumos, granos, semillas, nueces y un poco de frutas estimularía a crear un ambiente alcalino. El restante 20% de la alimentación se puede proveer de alimentos cocidos, incluyendo granos. El sumo de vegetales frescos provee encimas vivas que son fácilmente absorbidas, penetrando al nivel celular en 15 minutos, alimentando y estimulando el desarrollo de células sanas y saludables. Beba sumo de vegetales frescos (incluyendo habichuelas y judías jóvenes) para conseguir encimas vivas que contribuyan a desarrollar células saludables, además ingiera vegetales 2 o 3 veces al día. Las encimas se destruyen a temperaturas de 40º C (104º F), por lo tanto cocine sus vegetales a temperaturas inferiores a 40º C.
    5. Elimine el café, té y chocolate pues tienen cafeína. El té verde es una mejor alternativa y posee propiedades que combaten el cáncer. Lo mejor para beber es el agua purificada o filtrada, para evitar las toxinas y los metales pesados en el agua. El agua destilada es ácida, por lo tanto evítela.
    6. La proteína cárnica es difícil de digerir y requiere de muchas encimas digestivas. Los cárnicos no digeridos permanecen en el intestino, transformándose en sustancias putrefactas, lo cual produce más toxinas.
    7. La pared de las células cancerigenas tienen una dura capa de proteína. Al reducir la ingesta de cárnicos se liberan más encimas que atacan la pared exterior de las células enfermas, lo cual permite destruir un mayor número de células con cáncer.
    8. Algunos suplementos alimenticios ayudan a construir el sistema inmune (antioxidantes, vitaminas, minerales, ácidos esenciales, etc.) lo cual contribuye a que el propio organismo genere células que destruyen las células con cáncer. Otros suplementos alimenticios, como la vitamina E, causan apoptosis o muerte programada de células, que es el método normal del cuerpo de desechar células dañadas, no deseadas o innecesarias.
    9. El cáncer es una enfermedad de la mente, del cuerpo y del espíritu. Una actitud pro activa y un espíritu positivo indudablemente ayudan a sobrevivir a una persona con cáncer.. La ira, la soledad y la tristeza provocaran estrés y un fuerte ambiente ácido al organismo. Aprender a tener un espíritu lleno de amor y perdón contribuirá a mejorar las condiciones de cáncer. Aprenda a relajarse y a disfrutar de la vida.
    10. Las células cancerigenas no pueden operar en un ambiente oxigenado por lo tanto se recomienda hacer ejercicios y respiraciones profundas diariamente, contribuyendo a que las células reciban más oxígeno. La terapia con oxígeno es otra forma empleada para destruir las células cancerigenas.